martes, 31 de diciembre de 2013

sans mémoire
sans amis,
incompétent
et
impossible

quiero morir descubriendo este sentimiento
no quiero dejarle ir
los últimos días  han sido un problema
en serio, los últimos días han sido un problema
y trataremos hasta que no quede nada
trataremos hasta el final
y no le dejaremos pasar

domingo, 22 de diciembre de 2013

Mil novecientos noventa y cinco.

Tu vestido se ha rasgado y se ve sucio. Así como tus sueños, tus seres queridos y toda tu vida. ¡Y sé que no puedes soportarlo!
Hablando de viajes, de sonrisas y de inviernos. ¿No fue en invierno, de viaje que tu sonrisa cambió?
Mil novecientos noventa y cinco.
¿Pero podrás hacerlo a tiempo? Sólo excusas, tiempo perdido y guitarras que no son tocadas. ¡Y no sabes qué ronda en las cabezas que no tienen!
No sé si alcancé a saber. O si cortamos todas las flores del jardín.
Está el piso rojo. Rojo de sangre.
Pero yo no soy una flor, ni nada por el estilo.
Qué difícil todo esto. Es como si las palabras se deformaran y perdieran todo su sentido. Tal vez las agrupe otra vez y vea qué pasa.
Siento ruido afuera.
Todavía no le ves. ¡Y cuánto se ha esforzado! En cambio yo, estoy tratando de dejar de ser tan fantasma, tan imposible.
Pero es tan tarde que es ilógico que haya gente.
Me gustaría obligarte a que te des cuenta. Y las manos tiemblan. Finalmente, todos desaparecerán. Oh, ya casi estás muerto. Y cortado. Inconsecuente.
Las ventanas están cerradas. Pero es fuerte.
Me encantaría poder atarte las muñecas. Hacerte un maldito regalo. Finalmente...

4,01 AM

Días calurosos, puro caos, sobreviviendo con o sin ellos. Jodidamente confundida.
Sentada atrás, observando carreteras.
Y se le extraña, se le extraña mucho. No puedo seguir tomando falsas fotografías de personas sonrientes. ¡No corresponde y ellos (todos) lo saben!