domingo, 22 de diciembre de 2013

Mil novecientos noventa y cinco.

Tu vestido se ha rasgado y se ve sucio. Así como tus sueños, tus seres queridos y toda tu vida. ¡Y sé que no puedes soportarlo!
Hablando de viajes, de sonrisas y de inviernos. ¿No fue en invierno, de viaje que tu sonrisa cambió?
Mil novecientos noventa y cinco.

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